1. Fundamentos Antroposóficos

En KORU integramos algunos fundamentos de la pedagogía antroposófica que consideramos especialmente valiosos para el desarrollo integral de niñas y niños. Más que adoptar una metodología de manera íntegra, retomamos aquellos principios que favorecen el bienestar, la seguridad emocional y un aprendizaje profundamente humano.
Esto se refleja en la construcción de ritmos diarios claros y predecibles, que alternan momentos de concentración y expansión (inhalación y exhalación); en la presencia de ritos y rituales que brindan sentido y pertenencia; en el contacto cotidiano con la naturaleza; y en el lugar esencial que ocupan la expresión artística y el juego libre como medios para explorar, crear, imaginar y comprender el mundo.
Desde esta mirada entendemos que el desarrollo humano ocurre por etapas y que cada una trae consigo procesos de maduración física, emocional, social y cognitiva. Por ello, observamos los hitos de madurez no como metas que deban alcanzarse en una edad específica, sino como señales que nos ayudan a comprender cuándo niñas y niños están preparados para determinados aprendizajes y experiencias.
Esta comprensión orienta el diseño de nuestras planeaciones transdisciplinarias, permitiéndonos ofrecer propuestas que respetan la singularidad de cada persona y acompañan su desarrollo de manera armónica.

