Esta etapa representa un puente entre la primera infancia y el siguiente momento del desarrollo. Niñas y niños comienzan a ampliar su mirada sobre el mundo, formulando preguntas, estableciendo relaciones y construyendo una comprensión cada vez más consciente de aquello que los rodea.
En KORU, los proyectos, las experiencias sensoriales, las narraciones, el juego y la exploración continúan siendo el punto de partida para aprender. A partir de ellos comenzamos a integrar el enfoque transdisciplinario, permitiendo que el conocimiento cobre sentido al relacionarse con la vida cotidiana.
Es también una etapa clave para el desarrollo de la lectoescritura y el pensamiento matemático. Primero fortalecemos las capacidades que hacen posibles estos aprendizajes desde una mirada inspirada en la pedagogía antroposófica y, conforme cada niña y niño muestra las señales de madurez necesarias, realizamos una transición gradual hacia una metodología especializada con más de 40 años de experiencia. Creemos que aprender en el momento adecuado no significa aprender más tarde, sino aprender con mayor profundidad, confianza y sentido.
El propósito de esta etapa es acompañar el paso de una infancia que aprende principalmente desde la experiencia hacia una que comienza a comprender, relacionar y construir conocimiento de manera cada vez más consciente.